La relación que establecerá Mclaren con su nuevo suministrador, Renault, distará tanto respecto a la que poseía con Honda que será totalmente opuesta. Con los japoneses, los lazos y los términos iban más allá de equipar las unidades que venían de Sakura. Honda fue suministrador, patrocinador y socio tecnológico. Un apoyo que no ha podido ir acompañado de resultados en pista, acabándose con la ruptura entre ambos fabricantes dando lugar a la unión con Enstone, quienes han puesto sus términos y condiciones sobre la mesa desde ya.

Honda tenía dependencia de Mclaren y viceversa, circunstancia muy diferente a la de Renault. La marca del rombo tiene su equipo oficial más el suministro a Red Bull, con lo que realmente no le necesitan para llevar su proyecto a cabo. En este caso es Mclaren quien de verdad requiere de Renault para salvar los muebles, como también intentar salir del pozo en el que se encuentran inmersos desde hace varias temporadas. Las esperanzas de Woking se sitúan sobre este binomio inédito en la historia.

El acuerdo entre Mclaren y Renault no se hizo pública hasta el Gran Premio de Singapur, una demora que tiene su precio. Primero en el desarrollo del nuevo monoplaza, debido a la arquitectura de la nueva unidad de potencia. Luego, el trabajo ya realizado por Renault. Una unidad bastante avanzada al llegar el acuerdo cuyas pruebas se fueron haciendo a finales de temporada. Siendo éstos los primeros obstáculos para Mclaren, la relación comienza de esta forma.

Cyril Abiteboul expone las razones

El Director del equipo Renault aclara para Motorsport.com que las sugerencias por parte de Mclaren serán bien recibidas, aunque la influencia que puedan tener sobre el motor será nula al menos hasta 2020:

“Es un poco complicado. Ante todo, desarrollamos la unidad de potencia al completo antes de trabajar con Mclaren, con lo que no es como con Honda, donde eran dependientes de Mclaren. Nosotros tenemos todos los parámetros de la unidad bajo nuestra responsabilidad”.

“Creo que iremos paso a paso. Queremos ser muy pragmáticos. Claramente para 2018 e incluso 2019, es muy tarde para que Mclaren tenga alguna influencia sobre el hardware del motor”.

“Dicho ésto, queremos ser humildes. Aceptamos que quieran mejorar nuestro producto, y estaremos abiertos a sus sugerencias”.

“Creo que es más bien a medio – largo plazo. Primero tenemos que aceptar que es una relación nueva, tendremos que ver como se da, pero si funciona bien, si resulta fructífera y positiva, entonces no habrá motivos por los que no ir más allá que en este ciclo de regulación”.

“Y por consiguiente podemos tener una manera diferente y más conexa de trabajar juntos a medio – largo plazo. Pero no será antes de 2020 en mi opinión”, declara el parisino.

 

 

Foto: Renault Sport F1