El GP de Italia de 2020 fue una carrera con un aroma extraño; demasiado raro. Si me pregunta si me gustó, la respuesta es obvia, por supuesto. Si la pregunta se dirige a las emociones, entonces le diré que sí. Las últimas vueltas lograron elevar los niveles de adrenalina de los amantes del mundo motor como hacía mucho tiempo que no se veía.

Una carrera con este final, en donde el ganador resultó un gran piloto con amplios horizontes futuro, conduciendo el monoplaza de un equipo que hacía la friolera de 12 años que no ganaba y que, además, volvió a hacer sonar fuerte la Marsellesa después de más de 24 años… fue una carrera “demasiado” buena.

Es aquí donde parten las dudas. Pero empecemos por los puertos que las generan:

De ganadores

En 2008, una pista inundada dio a Sebastian Vettel su primer triunfo en la categoría. Este significó el también primer lauro de Toro Rosso. Doce años después, y sobre una superficie seca, Pierre Gasly sale de no ganador y le da al team de Franz Tost el segundo éxito.

Si hablamos de victorias, Pierre vuelve a llevar a un piloto francés a lo más alto del podio. La última vez había sido Oliver Panis en Mónaco. Dos carreras completamente fuera de manual. Ah, no me quiero olvidar, cuando Panis lograba su única victoria en F1, Pierre contaba con un poco más de 3 MESES.

Esta estadística del pequeño David, proletario venciendo al opulento Goliat, reavivó la llama de los fans que tiene la Fórmula 1. ¿A quién no le gusta ver, al menos una vez, al cordero persiguiendo y derrotando al Big Bad Wolf?  Parece un poco de justicia divina…

Valtteri Bottas

No obstante, esto parecería haber sido, como podemos decir sin herir a nadie, un ‘poco’ ayudado. Crea cierta suspicacia la configuración del motor que le dieron a Valtteri Bottas. Su Mercedes, gigante, pareció de pronto un tímido monoplaza de medio pelotón.

Sin una temperatura abrumadora, como en otras carreras ni serios incidentes, el Mercedes Nº77 tuvo ‘extraños’ problemas de temperatura. Luego de la bandera roja, su situación mejoró. Sin embargo, jamás pudo con la ‘clase obrera que jamás había tenido el éxtasis’ de pisar el escalón más alto del podio.

GP de Italia 2020 con un extraño perfume

Mercedes

Cuando uno trabaja en equipo se debe al equipo. Se pueden permitir ciertas licencias, como indicar que hay un problema cuando no existe (dedicado a crear entusiasmo y dar algo que hablar a los medios). Y si alguien debe hacerse cargo de algún error, lo hace al que menos le cueste. Eso me pareció cuando Lewis Hamilton ingresó en los pits viendo claramente que estaban cerrados. Podría achacarse el error al piloto inglés, pero todo Mercedes lo esperaba. Es decir, la parada estaba consentida. Por supuesto que a Valtteri le dijeron que se quede afuera. Un doble error hubiese puesto en la mira a Mercedes; uno simple, al piloto. Por lo que la experiencia dice, cuando uno no espera al corredor no suele estar preparado (recuerde Bélgica 2020 y Charles Leclerc).

Sobre este aspecto, Lewis Hamilton declaró:

“Mi carrera no estaba destinada a ser. No vi las tablas que decían que el pit lane estaba cerrado porque estaba siguiendo el delta del coche de seguridad en mi tablero, así que asumo la responsabilidad de eso y es algo de lo que investigaremos y aprenderemos”.

Max Verstappen

Max Verstappen también tuvo un gusto amargo. Su Red Bull, con el mismo grupo impulsor que el ganador, fue el único coche de la familia de Mateschitz que debió desertar. Aunque parezca increíble, era el segundo en el campeonato, detrás de Lewis y delante, por muy poco, de Valtteri. Cuando se le consultó, estas fueron las palabras del holandés:

“Creo que casi todo lo que podría salir mal hoy, salió mal. Tuve una salida muy mala con mucho patinaje de ruedas cuando solté el embrague y de ahí en adelante me quedé atrapado en un tren DRS que hace que sea casi imposible adelantar aquí (refiriéndose a Monza)”.

Ya los tres primeros del campeonato están fuera de conversación. La Scuderia Ferrari viene con la extraña costumbre de fagocitarse los posibles resultados por luchas intestinas y pruebas “ciegas” para tratar de enderezar un terrible 2020.

GP de Italia 2020 con un extraño perfume

Beneficiados

Hubo dos grandes beneficiados. En pista, la parte media del pelotón. Como hace mucho que digo, son estos ‘obreros de la pista’ los reales protagonistas de las carreras. Pelean por magros céntimos de puntos, y festejan, en condiciones normales, un sexto puesto como si levantaran la copa del campeonato. En otras palabras, un Red Bull o un Mercedes sexto es un fracaso; un Haas o un Alfa en la misma posición es un éxito.

El otro fue Liberty Media. Luego de un aburrido y tedioso GP de Bélgica – inaceptable para un trazado como Spa- tomaron conocimiento de esto e increíblemente, siete días después y con piso seco, la cara de la Fórmula 1 cambió. Este cambio, ya le aviso, es circunstancial. Y tal vez nació mucho antes que las luces rojas se apaguen.

Toto Wolff

Todo esto fue refrendado por el mismo Toto Wolff. El austriaco suele dar grandes puñetazos a su mesa de trabajo cuando las cosas no salen como están previstas. Hoy, el bueno de Toto no demostró nada de esa enjundia. Aceptó la realidad y solo comentó:

“Esta es una pérdida para Mercedes y los grandes equipos, pero es una victoria para el deporte. Fue un gran entretenimiento hoy y fue fantástico ver a los jóvenes peleando al frente”.

Conclusión propia

No me gusta generar controversias, puede estar de acuerdo o no. Sin embargo, la carrera de hoy, en todo su desarrollo, fue ‘algo rara’ por decir algo leve.

 

Imágenes: FIA Formula 1