Mercedes está dispuesto a hacerse un Haas. Expresión que define el establecimiento de una relación que vaya más allá de ser meros proveedores o clientes, compartir algo más que ciertos sistemas y unidades de potencia. Haas y Ferrari han sido el foco de polémicas desde su entrada en 2016. Un equipo nuevo que sorprendía con sus primeros resultados. En esta temporada se vuelve a repetir aquellas sensaciones de 2016. En Australia, ambos Red Bull no podían seguir su ritmo en carrera. Solo los fallos en sendos pit stops le alejaron de un gran resultado. Solo la capacidad de desarrollo del monoplaza y errores de pilotaje hacen que su rendimiento vaya mermando a medida que el calendario pasa páginas y meses. Steiner apuntaba en Bakú a la experiencia del equipo:

“Es normal que con la poca experiencia que tenemos y siendo la primera vez que estamos jugando en esta liga, nos falte conjuntar algunas piezas para que todo funcione”, apuntaba Gunther.

Estos comienzos del equipo Haas ha sido motivos de sospecha en algunos equipos. Fernando Alonso en Melbourne calificaba al VF-18 como un Ferrari B. Mclaren apoyó la teoría al igual que Force India pidiendo a la vez ante la FIA, el esclarecimiento de la estrecha relación con Maranello. Con anterioridad, se les acusaba de proporcionar a la Scuderia horas extras de túnel de viento. Declarada la legalidad del asunto por entonces, la FIA volvió a ratificar que ambos cumplen con la normativa.

Desde la formación norteamericana aclaran que su éxito radica en un modelo que ha sido puesto en ejecución de manera efectiva. Una forma de estructurar y operar que a Toto Wolff seduce:

“Creo que hemos visto que el sistema entre Ferrari y Haas ha funcionado para los dos. Es una inyección de dinero interesante para Ferrari, y pienso que en términos de sinergia hay mucho que puedes hacer funcionar, y ha funcionado para Haas”.

“Son muy competitivos sin haber construido un legado, o sin haber establecido una base de conocimientos que hubiera llevado años construir. Hasta la fecha el sistema tiene mucho éxito, y por supuesto nuestro pensamiento va en esa dirección, si Williams o Force India quieren colaborar”, expresa el austriaco para Motorsport.com.

 

El director de Mercedes apunta a sus dos clientes para llevar a cabo el plan. Williams es el equipo que más cercano estuvo a Mercedes debido al accionariado que poseía el propio Wolff hasta su total desvinculación en 2016. Desde 2009, el ex piloto invirtió en el equipo de Grove. Unos momentos de plena crisis en todos los aspectos, con restructuración incluida ya que la leyenda de Frank WIlliams pasaría su bastón de mando a su hija Claire en 2012.

Un año después Wolff recogería el testigo de Norbert Haug en Mercedes. La intermediación de Wolff entre ambos equipos se hizo patente cuando Williams anuncia que sería cliente para 2014. La última temporada de éxito para los británicos siendo la tercera fuerza poniendo en dificultades a Red Bull, quienes venían de saborear las mayores glorias cuatro temporadas consecutivas. Por tanto, se estrechaban unos lazos que año tras año se iban a ir deshaciendo.

Tras el Gran Premio de Azerbaiyán, Lawrence Stroll ponía en duda la labor de Paddy Lowe en Williams. Durante ese fin de semana, el padre del piloto fue fotografiado en varias ocasiones junto con Lowe. Conversaciones con el fin de enderezar el rumbo del equipo. Según Auto Motor und Sport, el plan de Stroll padre pasa por realizar la descrita asociación con Mercedes. Convertirse en prácticamente filial del equipo de Brackley para salvar una situación agónica, ya que se hunden en el campeonato de constructores ocupando la última plaza con tan solo cuatro puntos.

A pesar de que exista una gran oportunidad para poder materializar aquello que Ferrari y Haas trazaron, Wolff ve puntos negativos que podrían ser un obstáculo:

“Estamos en mitad de una dura lucha por este campeonato de 2018, por lo que necesitamos priorizar”.

“Sería un proyecto a largo plazo y no algo de lo que puedas esperar un gran impacto en 2019. Necesitas dos o tres años”

“Si lo haces bien, puede ser beneficioso. Pero necesita hacerse correctamente para obtener un equilibrio entre distracción y verdadera optimización de sinergias. No es un trivial”, sentencia Wolff para Motorsport.com.

 

 

Imagen: Formula 1®