Después de que saltara la noticia por la que se comunicaba que Arabia Saudí tenía interés en comprar la categoría reina del automovilismo por 20 mil millones de dólares, el presidente de la FIA Mohammed Ben Sulayem lanzó un tweet con su opinión al respecto. Comentando lo siguiente:

“Como custodios del automovilismo, la FIA, como organización sin fines de lucro, se muestra cautelosa sobre los supuestos precios inflados de 20.000 millones de dólares que se le asignan a la F1. Se recomienda a cualquier comprador potencial que aplique el sentido común, considere el bien mayor del deporte y presente un plan claro y sostenible, no solo una gran cantidad de dinero. Es nuestro deber considerar cuál será el impacto futuro para los promotores en términos de mayores tarifas de hospedaje y otros costos comerciales, y cualquier impacto adverso que pueda tener en los fans”.

 

Respuesta de Liberty Media

A lo que la Fórmula 1 unas horas después, Sacha Woodward, consejera general y miembro del Consejo de Administración de la Fórmula 1, y Renee Wild, directora jurídica y administrativa de Liberty Media, han enviado una carta a todos los equipos y a Ben Sulayem contestando de manera clara y contundente: “La Fórmula 1 tiene el derecho exclusivo de explotar los derechos comerciales en el Campeonato Mundial de Fórmula 1 de la FIA. Además, la FIA se ha comprometido inequívocamente a no hacer nada que perjudique la propiedad, gestión y/o explotación de esos derechos. Consideramos que esos comentarios, hechos desde la cuenta oficial de redes sociales del presidente de la FIA, interfieren con esos derechos de manera inaceptable”.

De igual forma, la carta refleja que los comentarios del presidente pueden perjudicar al valor de la categoría. “Cualquier individuo u organización que comente sobre el valor de una entidad cotizada o sus subsidiarias, especialmente afirmando o implicando la posesión de conocimiento interno al hacerlo, corre el riesgo de causar un daño sustancial a los accionistas e inversores de esa entidad, sin mencionar la exposición potencial a graves consecuencias reglamentarias. En la medida en que estos comentarios dañen el valor de Liberty Media Corporation, la FIA puede ser responsable“, señala para finalizar.

 

Imagen: Planet F1

Autor: Javier Moreno