El FW41 ha vuelto a traer un nuevo quebradero de cabeza a los ingenieros de Grove. El monoplaza de Williams estrenaba una nueva ala trasera más difusor para buscar soluciones a una retaguardia que traiciona a los pilotos. Tanto Lance Stroll como Sergey Sirotkin sufrieron sendos trompos en la curva de Brooklands, un giro de derechas tras una zona de DRS. El problema detectado en este nuevo pack reside en la nula recuperación de la carga aerodinámica tras cerrar el DRS.

Por esta razón, el equipo se halla en un gran dilema ya que su máquina ha resultado ser ingobernable. La dupla de pilotos partirá desde el fondo de la parrilla con pocas esperanzas de poder alcanzar la zona media:

“El día de hoy fue muy decepcionante. El progreso del equipo es muy visible ya que en tales condiciones somos capaces de tener mejor ritmo. En clasificación tuvimos las peores condiciones de pista y aire ya que el sol estaba fuera y hacía calor. Sabíamos que las condiciones no eran ideales, lo cual fue obvio cuando ves al coche comportándose así. Es difícil conseguir un buen equilibrio en las curvas. Lance y yo nos quedamos fuera por un trompo, pero es parte de la historia. Este fin de semana, incluso con una vuelta ideal, habríamos estado seis décimas alejados de la Q2. Probablemente, eso es lo más decepcionante”, comenta Sirotkin.

“Hice exactamente lo mismo que he ido haciendo todo el fin de semana en la curva 6 y el coche simplemente trompeó, de una forma muy agresiva. Hemos tenido problemas de estabilidad toda la temporada ya que el coche es impredecible y tenemos que indagar en los detalles. Fue raro, porque fue muy agresivo y estuve bastante sobrecogido por como ocurrió así tan de repente. Luego, me quedé atrapado en la grava, y no hubo nada que pudiera hacer”, lamenta Stroll.

“Por desgracia, hemos tenido un gran problema en clasificación que ha causado que ambos coches trompearan. En el caso de Lance, terminó con su sesión, pero Sergey pudo volver a boxes y fue capaz de marcar un tiempo. Tenemos un fenómeno que no hemos visto en todo el año, o incluso antes, por el que la activación del DRS causa intermitentemente una pérdida completa de carga aerodinámica del fondo, que no se recupera en la entrada de la curva siguiente. En el caso de ambos trompos, los coches entraron en la curva sin carga descendente, lo que tuvo consecuencias obvias. Llegamos a esta carrera con una serie de nuevos elementos de la carrocería que evaluamos en la primera y segunda sesión de libres. Este nuevo problema relacionado con el DRS solo se vio una vez en la primera sesión de libres, pero se diagnosticó de forma errónea. Pensábamos que estaba relacionado con una configuración específica que decidimos no usar en la segunda sesión de libres, la clasificación y la carrera. Ahora, debemos entender exactamente qué cambios en el coche han causado este fenómeno, que esta enteramente relacionado con el uso del DRS”, expone Paddy Lowe.

 

Imagen: Williams Racing