Daniel Ricciardo se ha estado entrenando en bici en los alrededores de Barcelona. Como él mismo ha mostrado a través de sus redes sociales, se encuentra muy relajado al haber llegado a Europa. En realidad, como todos en su equipo. Eso de poder cargar los camiones en la fábrica y esa misma tarde poder comenzar a trabajar en los boxes del circuito, como ellos mismos han dicho. Al piloto nacido en Perth le gusta el trazado por la variedad de este, ya que “las curvas 1, 2 y 3 son realmente rápidas y la última sección es muy técnica”. El tercer sector es lento y allí empieza la caída de los neumáticos, por lo que “es francamente difícil acabar una vuelta limpia”.

Tanto él como el hombre récord, Max Verstappen, quien consiguió el año pasado por estos feudos ser el vencedor de Gran Premio, el piloto en subirse al podio y en liderar una vuelta más joven de la historia, con unos escasos dieciocho años; coinciden en que la llegada de la Energy Station a la gira europea es uno de los grandes beneficios de correr en el viejo continente. Esta es el motorhome de mayor tamaño que se emplea en Europa, en el que los pilotos disponen de habitación individual más cómoda, y que también tiene mucho espacio para el equipo que se distribuye en el restaurante, varias terrazas, despachos para directivos, salas VIP, etc. Esto permite a todo el equipo, incluidos  los pilotos, hacer un ambiente más casero. “Pequeñas cosas que nos dan privacidad y esa sensación de estar en tu hogar disfrutando tus aperitivos o relajarte en tu propia ducha”, según Ricciardo, o que significa “comida familiar y relajación de cara a la preparación del Gran Premio” para el neerlandés, para quien esta carrera es “muy importante ya que el año pasado nos las apañamos para conseguir la victoria”.

Pero lo que realmente interesa a todos es la nueva actualización del coche, el RB13 ‘B Spec’. El australiano espera que les ofrezca una oportunidad de luchar con los Mercedes y los Ferrari o, mínimamente, que les permita acercarse a ellos. “Esperamos ver una mejora y significaría que los que trabajan tras las cámaras obtendrían su recompensa”, expresa.

Max recuerda la llamada que le llegó de Red Bull justo antes del GP de España de 2016 y, aunque reconoce que tras el anuncio todo fue muy rápido, nunca se sintió nervioso, sino feliz de conducir un coche Top. Advierte que se debe entrenar el cuello con vistas a la curva 3, que al ser a fondo y muy larga es una de las que más disfruta aquí. Sin embargo, se muestra cauto, comentando que “hay que esperar y ver qué deparan las actualizaciones” y poder así “estar un paso más cerca de los que están delante”.

 

Autor del artículo: @albertomclatas

Fotos: Red Bull Racing