Tras un mes de descanso, la Fórmula 1 vuelve a arrancar sus motores en el Gran Premio de Bélgica, pero a diferencia de otros años que teníamos casi claro quien iba a ganar está prueba, este año las predicciones se tornan más difíciles, tal y como dice el jefe del vigente campeón, Toto Wolff. “El parón veraniego llegó en el momento perfecto para retroceder y ver nuestra temporada. Hemos mejorado muy rápido y hemos ganado seis de 11 carreras, incluidas victorias para ambos pilotos. Pero está claro que 2017 es diferente a las anteriores tres temporadas, porque no tenemos el lujo de tener más rendimiento que el resto de la parrilla” se sincera el austriaco.

Aún así, queda media temporada y los objetivos son claros: “Nuestro objetivo es el mismo: ganar ambos mundiales. La historia muestra que el coche que gana el Campeonato de Constructores, también lo hace en el de pilotos. Hemos demostrado un equilibrio competitivo en todos los circuitos en la primera parte del Mundial. Red Bull será una amenaza si mejora su rendimiento como en Hungría, así que vamos a seguir siendo humildes“, reconoce Wolff.

Con respecto al siguiente Gran Premio, se espera un buen rendimiento gracias a su eficiencia tanto aerodinámica como de motor: “Asumimos sobre el papel que nuestro coche irá bien en Spa porque es un circuito, en el que la eficiencia aerodinámica es extremadamente importante. Pero no vamos a asumir nada y simplemente vamos a buscar ir a por el máximo número de puntos posibles este fin de semana” concluye el jefe del equipo.

 

Autor del artículo: Jorge Solana/@jorgeqeaf1

Foto: Mercedes AMG F1