La fiabilidad sigue empeñada en ser la espada de Damocles que impida a los de Milton Keynes estar más cerca de Mercedes y Ferrari. Los de Red Bull están cuajando una buena temporada, con podios y victorias, pero la fiabilidad del motor Renault y, en algunas ocasiones también errores de sus pilotos están impidiendo estar con los de Maranello y Brackley, que parece que se van a disputar el campeonato en un mano a mano con el cuchillo entre los dientes. Daniel Ricciardo fue hoy el damnificado por el monoplaza austriaco que le dejó tirado cuando estaba en plena remontada desde la zona trasera de la carrera.

 Con sólo una carta para jugar y un Verstappen más que cómodo en la cuarta plaza, Red Bull se la jugó a meter al holandés en box para ponerle los intermedios en medio de esa “rara” lluvia que caía sólo en algunas curvas del trazado alemán. Hasta entonces sólo algunos pilotos fuera de la zona de puntos se la habían jugado, pero no así ninguno de los de las primeras posiciones. Los de Milton Keynes son muy dados a hacer cosas distintas y así procedieron, pero no salió bien, la lluvia se mantuvo débil y Max se vio obligado a volver a entrar. Afortunadamente para él, no supuso un cambio en su posición, ya que el abandono de Vettel le hizo mantener la cuarta plaza hasta el final.

Max Verstappen comentaba así las decisiones que llevaron a cabo en el caótico final de carrera:

Después de una carrera tan caótica, creo que terminar cuarto es un buen resultado y el coche estaba fuerte durante toda la carrera. Fue un día difícil para la toma de decisiones debido a los cambios tardíos en el clima. Cuando empezó a llover decidí montar los intermedios. Tan pronto como salí de boxes y llegué a la curva 6, estaba seco nuevamente. Sabía que no iba a funcionar, podría haberlo hecho, pero desafortunadamente no siguió lloviendo lo suficiente. Algunas veces estas decisiones funcionan, a veces no. El safety car significaba que no afectaba el resultado, pero valía la pena intentarlo en ese momento. La fuerte lluvia llegó demasiado tarde, tal vez podríamos haber hecho más, pero en su lugar tuvimos que conformarnos con las condiciones más secas. Deberíamos estar en mejor forma para obtener un buen resultado en Hungría, así que ya estoy esperando el próximo fin de semana “.

 Para Daniel Ricciardo el fin de semana continuó siendo aciago pues, tras partir en la parte trasera de la parrilla, su coche le dejó tirado:

Las primeras 10 a 15 vueltas fueron realmente difíciles con el compuesto medio. Creo que la carrera habría llegado a nosotros, pero en las primeras vueltas necesité ser muy paciente e ir adelantando coches uno a uno. Una vez que llegué al aire limpio, pude hacer unos dieciocho bajos que parecían competitivos en ese momento, pero realmente no tuvimos la oportunidad de ver qué podíamos hacer hoy. Podríamos haber apostado mucho por el neumático medio y creo que la estrategia nos hubiera funcionado hasta el final. En la vuelta 29 escuché algo extraño cuando estaba bajando la velocidad para la curva 6 y luego, cuando aceleré para salir de la curva, perdí la potencia y el motor comenzó a sonar bastante mal. Encendí la radio de inmediato y esperé que el equipo me pidiera que me detuviera, y así lo hicieron. No conozco los detalles, pero fue un fallo del motor que obviamente es bastante frustrante después de coger las sanciones hoy. Siento que he estado en esta posición con demasiada frecuencia esta temporada”.

 

Imagen: Red Bull Racing