Por fin el dominio monopolizador de los Mercedes en esta temporada 2020 ha llegado a su fin y ha sido de nuevo Max Verstappen el encargado de obtener la primera victoria no plateada de esta temporada 2020. Parecía que todo se encaminaba a un nuevo doblete de los de Brackley, pero una excelente gestión de neumáticos de Verstappen unida a problemas de “blistering” de los Mercedes, han dado la posibilidad a Red Bull de obtener la primera victoria de la temporada.

Bottas realizaba una buena salida y mantenía su primera posición por delante de Hamilton. Por detrás, Hulkenberg salía mal y era adelantado por Verstappen antes de llegar a la primera curva. La salida en general fue limpia y solo hubo que destacar un trompo de Sebastian Vettel, que de nuevo se ha encontrado muy incómodo con su Ferrari.

Tras el primer paso por meta Bottas lideraba sobre Hamilton, Verstappen, Hulkenberg y Ricciardo. Los Mercedes ponían tierra de por medio respecto a sus rivales y parecía que se encaminaban hacia un nuevo doblete. Sin embargo, la apuesta de Red Bull de calzar a Verstappen con neumáticos duros tuvo el efecto esperado para los de la bebida energética cuando Bottas y Hamilton empezaron a tener problemas con sus neumáticos.

Verstappen fue reduciendo la diferencia hasta encontrarse de nuevo a la estela de los de Brackley, con lo que tanto Bottas como Hamilton tuvieron que parar. Ambos montaron un juego de neumáticos duros, dejando abierta la posibilidad de llegar al final, aunque se antojaba complicado.

Para sorpresa de todos, los neumáticos duros de Verstappen aguantaban aún más de lo esperado y el holandés conseguía aguantar la vida de sus gomas hasta la vuelta 26, momento en el que paraba para montar un juego de neumáticos medios. Salía de boxes justo detrás de Bottas, pero lo adelantaba en breve, con neumáticos más frescos y blandos.

Bottas paraba en la vuelta 32, pero para sorpresa de todos Verstappen hacía también lo propio, cubriendo al finlandés y montando también un juego de neumáticos duros (igual que Bottas). Hamilton se quedaba en pista por el momento.

Parecía que Hamilton no tenía nada que hacer, pero conforme pasaban las vueltas iba creciendo la sospecha de que pudiera ser que el inglés estuviera pensando en llegar al final sin llegar a parar. En Red Bull no eran ajenos a esa idea, y le pidieron a Verstappen que apretara para cubrir esa posibilidad.

Verstappen empezó a recortar a Hamilton con contundencia hasta el punto que Mercedes decidió volver a llamar a Hamilton a boxes para montar el segundo juego de neumáticos duros. Parecía una elección muy conservadora, para faltar solo 12 vueltas, pero sin embargo esto le iba a dar un gran resultado al inglés.

Hamilton salía cuarto, por detrás de Verstappen, Bottas y Leclerc. El monegasco había planteado una carrera a una parada menos y había gestionado muy bien las gomas, lo que le dio la posibilidad de estar momentáneamente tercero. Poco aguantaría a los ataques de Hamilton pese a todo, que le adelantó sin despeinarse a pesar de un intento de cerrojazo un tanto al límite del monegasco.

Quedaban 7 vueltas y Hamilton se tiraba a por Bottas, que tenía sus neumáticos mucho más deteriorados que los del inglés. Finalmente, el finlandés fue cazado por Hamilton y superado a 3 vueltas del final.

De esta manera Verstappen conseguía su primera victoria de la temporada gracias a una h¡gestión de gomas que le permitió superar tanto a Bottas como a Hamilton. Leclerc aguantaría para acabar cuarto frente a un Albon que fue toda la carrera al ataque y acabó quinto. Sexto y séptimo fueron Stroll y Hulkenberg respectivamente. Desgraciada carrera para Sainz que, tras una mala parada en boxes y encontrarse falto de ritmo de carrera, solo pudo ser decimotercero.

 

Autor del artículo: Daniel Ballarín

Imagen: Red Bull Racing